America es una pitbull de la que no sabemos nada de su pasado; sin embargo, su comportamiento agresivo y su poca socialización con otros perros podrían sugerir que las condiciones en las que vivió antes de llegar a Territorio no fueron las mejores, sobre todo porque esta raza solo se vuelve agresiva si la entrenan para eso.
Esta hembra llegó al refugio a principios de este año, el 6 de enero, después de que unos jóvenes la encontraran en la calle y se pusieran en contacto con Territorio, contó Álvaro Saumet, cofundador de Territorio de Zaguates.
“Encontraron a America en buen estado; los chiquillos que la hallaron no podían quedarse con ella, así que me contactaron y me contaron que se veía un poco arisca con otros animales. Cuando llegaron al refugio, sacamos a dos de nuestros perros para ver cómo reaccionaba, y de inmediato se les fue encima, como si los quisiera comer vivos”, contó Álvaro.

Como en Territorio recibimos a cualquier perro, sin importar su condición, le abrimos las puertas a America para darle un lugar seguro donde vivir; de lo contrario, habría terminado abandonada en la calle. Por el buen estado en que llegó, pensamos que probablemente tenía una casa, así que compartimos sus fotos en redes sociales con la esperanza de que su familia la buscara, pero eso no pasó, y nunca supimos si se había escapado o si la habían dejado atrás. Fue en ese momento cuando empezamos a trabajar con ella para que pudiera socializar con los demás perros.
“Tenemos un área con jaulas individuales de 19 pies cuadrados, donde mantenemos a todos los perros que son muy peleones, ya sea porque los maltrataron, porque es su naturaleza, o por cualquier otra razón. Les ponemos un bozal plástico para que puedan sacar la lengua y respirar bien, y los sacamos con una correa larga a caminar con el resto de los perros. Esta técnica no necesariamente funciona con todos; hay perros que simplemente no entienden, sin importar cuántas veces los saquemos a caminar para socializar con la manada; por alguna razón les enseñaron algo distinto, o simplemente son así”, dijo Álvaro.
America es una de las perras que más tiempo ha tardado en este proceso de adaptación. Según Álvaro, a la mayoría de los perros les toma entre 30 y 45 días empezar a llevarse bien con la manada; sin embargo, a America le tomó cinco meses lograrlo. Ya lleva 10 meses en Territorio y camina libremente por el refugio sin ningún problema, compartiendo el espacio y la comida con la manada.

Álvaro insistió en lo importante que es tener mucho cuidado con los perros que muestran comportamiento agresivo: “Si America se mete en una pelea es algo terrible, porque es muy fuerte; por eso le ponemos la correa y el bozal, para controlarla. Cuando la sacamos, tenemos que acariciarla todo el tiempo, a veces hay que sujetarla entre las piernas mientras dejamos que los otros perros se acerquen, y luego acariciamos también a los otros perros, porque lo primero que ella va a hacer es defenderte, porque es muy protectora; pero hay que hacerle entender que está con vos, y que va a haber otros perros alrededor a los que también acariciamos, así ella entiende que no le van a hacer daño, ni a nosotros”.
Con estas acciones logramos integrar a la manada y cambiar el comportamiento de America y de muchos otros perros que llegan a Territorio con una condición agresiva. Además de darles comida y techo a los perros de la calle, también nos preocupa su convivencia con otros perros, por eso trabajamos el proceso de habituación con un enfoque integral.
“Poco a poco notamos que America ya no se les iba encima a los perros, así que un día empezamos a sacarla a caminar sin bozal, con una correa muy corta para ver qué pasaba, y después la soltábamos por periodos supervisados, hasta que un día pudimos dejarla libre todo el día”, contó Álvaro.

Aunque esta peluda mejoró por completo su comportamiento, hay un tema en el que seguimos trabajando: “lo único que no hemos logrado es que sea sociable a la hora de comer; todavía tenemos que separarla del resto, no entiende que tiene que compartir, que todos pueden comer juntos con calma, simplemente no lo asimila, y por eso le damos de comer aparte, para que todos coman tranquilos y después la dejamos volver a la manada”, dijo Álvaro.
Por ahora, la dulce America sigue con su proceso de adaptación, que ha sido exitoso gracias al trabajo y al apoyo que le damos en Territorio. Jhonny, uno de nuestros colaboradores en la finca, ha estado con ella desde el primer día, y es quien, con mucha paciencia, dedicación y cariño, la ha acompañado durante todos estos meses de familiarización.
Según nos contaron, su nombre viene de que esta peluda se enamoró de una cobija de Captain America, de la que no se despegaba, ya fuera un día soleado o un día lluvioso. Sin embargo, algunos colaboradores también le dicen Kalua.

Para Territorio, todos los perros, incluso los que muestran comportamiento agresivo, son importantes y merecen el apoyo y el acompañamiento para ganar las batallas que deben enfrentar. Siempre debemos ver más allá y recordar que ellos no nacieron así.
Solo con tu ayuda podemos seguir haciendo este trabajo, transformando la vida de esos perros que tienen dificultad para adaptarse y convivir con otros.