Bolitas

Bolitas

Lo tiraron a la calle como si fuera basura. Aun así, la tenacidad de Bolitas fue clave para no rendirse y comenzar su batalla contra un cáncer que le amenazaba la vida.

A nuestro protagonista lo rescatamos de la calle el 21 de enero de este año, en un estado crítico. En ese momento, tenía todo el cuerpo cubierto de bolitas, de ahí viene el nombre “Bolitas”. Lo que no sabíamos era que esas bolitas en realidad eran tumores que le estaban acabando la vida rápidamente.

Cuentan que tenía familia, pero en cuanto esas bolitas empezaron a brotarle por todo el cuerpo, en lugar de ayudarlo y darle el cuidado que necesitaba, lo abandonaron.

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Mientras este pequeño se las ingeniaba para sobrevivir solo en la calle, buscando comida entre la basura y luchando contra el clima, su salud se fue deteriorando cada vez más, hasta que un día algunas personas que ya lo habían visto por la zona decidieron contactar a Territorio para pedir ayuda, por la creciente cantidad de tumores en su cuerpo.

Por fortuna para Bolitas, sus condiciones de vida mejoraron muchísimo en cuanto llegó a nuestro refugio, donde empezó a recibir el cuidado que necesitaba, y gracias a eso su situación fue cambiando poco a poco.

“Al día siguiente de rescatarlo llevamos a Bolitas al veterinario para un chequeo. Ahí mismo lo operaron para extraerle los 3 tumores más grandes que tenía, y el especialista nos dijo que no se podía hacer mucho más por él, porque ya era tarde y tenía el cuerpo cubierto de tumores”, contó Eneredis Carrillo, colaboradora de Territorio.

A pesar de un diagnóstico tan desalentador y del resultado de una biopsia que confirmó que Bolitas tenía cáncer de piel, en Territorio nunca bajamos la guardia, y decidimos apostar por este pequeño, con la intención de acompañarlo y tratar de alargarle la vida, aunque el futuro se veía desesperanzador para él.

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De inmediato empezamos a tratar a Bolitas con quimioterapia inyectable, pero no funcionó, y los tumores en realidad empezaron a crecer más rápido. Algunos de esos tumores se le reventaban y les salía sangre y pus, pero no se podían quitar porque eran demasiados.

Como no mostraba señales de mejora, los doctores decidieron cambiar el tratamiento a pastillas, y por suerte esto empezó a cambiarle la vida por completo.

En esos primeros días, este guerrero iba a la clínica una vez por semana, pero como su cuerpo empezó a reaccionar bien y no mostró efectos secundarios con las pastillas, las visitas se programaron cada 15 días. Con el tiempo, el valiente Bolitas fue ganando más fuerza para seguir adelante y continuar la lucha contra el cáncer. Hasta el día de hoy, este zaguate va al doctor una vez al mes, para revisar que todo esté en control y descartar que los tumores vuelvan a aparecer.

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“Tuve la oportunidad de tratar a Bolitas, quien, gracias al apoyo de muchas personas y entidades, y al gran trabajo que hace Territorio de Zaguates, me ha permitido tratarle el cáncer de piel (mastocitoma cutáneo). Actualmente es un sobreviviente de cáncer y está en remisión (sin síntomas de la enfermedad)”, contó el Dr. Carlos Coto, veterinario que lo atiende.

Gracias al tratamiento, Bolitas no ha tenido que pasar por más cirugías y su salud se mantiene estable. El medicamento que sigue tomando, junto con las citas constantes con el veterinario, seguramente son la razón de que este peludo sea hoy un sobreviviente de cáncer.

Sin embargo, el futuro es incierto para este pequeño, ya que las pastillas que necesita tomar todos los días no se venden en nuestro país. Desde que empezó la quimioterapia hasta hoy, este medicamento lo ha donado el veterinario que atiende a Bolitas, y ya solo le queda tratamiento para un mes más.

“Lo difícil ahora es poder conseguir este medicamento. Hasta ahora el doctor ha sido tan amable de dárselo, pero se le acabó, y si queremos seguir tratándolo tendríamos que traerlo desde Europa, porque no hay manera de conseguirlo aquí en el país ni siquiera en nuestra región”, contó Eneredis.

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Por ahora, el doctor le dará una receta para intentar conseguir algún medicamento genérico, porque si Bolitas deja de tomarlo existe la posibilidad de que el cáncer reaparezca. Mientras tanto, este valiente zaguate sigue disfrutando sus días al máximo entre sus amigos perrunos en Territorio, y no da ni un paso atrás en su lucha por sobrevivir. Lo único que recordamos de su pasado es su primer nombre: Claws.

Este pequeño guerrero tiene aproximadamente 15 años, ya es un perro senior. Sin embargo, su alegría y su buena actitud ante la vida son el motor que lo ayuda a enfrentar todos sus problemas de salud. Por suerte, su cuerpo no ha tenido efectos secundarios por los medicamentos que toma para la quimioterapia y el tratamiento del hígado.

Por ahora, Bolitas seguirá disfrutando de los paseos por la propiedad y de la comida, dos de las actividades que más le gustan. Mientras tanto, seguimos buscando una solución para poder seguir dándole las pastillas que necesita, para mantener bajo control este cáncer que casi le quita la vida.

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Deseamos que Bolitas siga viviendo en condiciones mucho mejores, y que siga con vida por muchos años más. Sabemos que él va a poner todo el esfuerzo necesario para seguir vivo.

Te invitamos a convertirte en padrino o madrina de un zaguate como Bolitas.

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