Su primer encuentro con Territorio de Zaguates ocurrió un día en que un familiar que vive en Canadá y estaba de visita en el país la invitó a una caminata en el santuario. María Fernanda Herrera Cambronero no lo pensó dos veces, y ese mismo día ofreció su ayuda a este proyecto, por el amor que le tiene a los animales y por la motivación de su hijo menor.
“Como a mi hijo menor le encantan los gatos, le preguntamos a don Álvaro si tenían alguno, y nos dijo que sí. Había unos 30 gatos en una bodega porque era el único espacio que tenían disponible para ellos, así que me ofrecí a ayudar y me los llevé a la casa. Vacié uno de los cuartos y lo equipé, y ahí tuve a todos los gatos mientras logramos construir el área oficial de gatos de Territorio”, comentó María Fernanda.

Además de cuidar a los gatos, Marifer, como le decimos con cariño, empezó a ir al santuario todos los fines de semana y comenzó la construcción del área de gatos. Mientras construía el nuevo espacio, logró que varios gatos fueran adoptados, y por suerte al final solo siete regresaron a Territorio. Desde ese momento, siguió ofreciendo su ayuda en los eventos de adopción y abrió las puertas de su casa para convertirse en hogar temporal de Territorio.
“Empecé como voluntaria, trabajando todos los días y los fines de semana. Al principio subía sobre todo para ayudar con las caminatas públicas, y con el tiempo me fui involucrando más y más, y aquí estoy, esto fue hace dos años”, contó Marifer.
Actualmente Marifer trabaja tiempo completo en Territorio y realiza distintas tareas, entre ellas: cuidar a los perros y atender las necesidades de cada uno, está a cargo del hogar temporal, donde ha llegado a tener hasta 80 perros a la vez. Además, se encarga de darle a todos los perros los medicamentos indicados por el veterinario y de supervisar el abastecimiento de comida, entre otras cosas.

¿De dónde viene tu interés por los animales?
“Desde pequeña tuve conejos, iguanas, en mi cuarto, tuve una gallina que se llamaba Rosita, he amado a los animales desde niña. Siempre los he ayudado, los he sacado de la calle y los he dado en adopción, claro que no al nivel en que lo hago ahora.”
“Empezamos a esterilizar a todos los gatos de mi barrio. Toda mi vida he hecho lo mismo, aunque he tenido otros trabajos y otras responsabilidades, siento un cariño especial por todos los animales.”
¿Qué significa Territorio para vos?
“Es una gran obra que no debería tener que existir. Creo que Territorio significa abandono, tristeza, es el lugar donde los perros viejitos vienen a morir, un lugar para los zaguates que nadie más quiere, y para las mamitas que han sido botadas a la calle. Entre todas las cosas bonitas que hacemos durante el día, y la felicidad que sienten los perros cuando jugamos con ellos, hay mucha tristeza detrás de todo esto, por eso para mí Territorio de Zaguates tiene muchos significados, positivos y negativos”

¿Algunos aspectos buenos?
“Es súper emocionante llegar cada mañana y que los perros te den la bienvenida, saber que sos como un símbolo de alegría, cariño y comida para ellos. Es muy lindo ver a todos correr cuando te ven y querer saltarte encima para jugar.
Das tres pasos hacia adelante y tenés cien perros detrás dando esos mismos tres pasos, nunca se cansan de acompañarte todos los días. Suben y bajan la montaña con nosotros, y si tenemos que volver a subir lo vuelven a hacer todo otra vez, son inseparables. Eso es lo más bonito que hay, llegar y verlos tan felices porque saben que hiciste una diferencia”.
¿Recordás alguna anécdota especial?
“No podría recordar una en específico. Me han mordido, he llorado porque se me ha muerto algún perrito, he sentido una conexión inmediata con algún recién llegado, como si nos conociéramos de toda la vida, todas esas son experiencias muy bonitas”.

¿Qué pensás del trabajo que hacen rescatistas como doña Lya y don Álvaro?
“Es hermoso, es una experiencia que no todos los que aman a los animales van a poder tener. Creo que estar ahí entre tantos perros es algo maravilloso, pero a la vez muy difícil, porque hay muchos casos tristes, porque da tristeza ver la condición en que llegan después de toda una vida viviendo en la calle. Sin embargo, cuando estás adentro y ves esa manada enorme de perros, y llegás a conocer la personalidad de cada uno, es hermoso, no hay palabras para describirlo.”
“Ser solo una visita en Territorio es algo muy bonito, ves a los perros ya recuperados y corriendo felices, pero convivir con ellos todos los días es en realidad muy distinto. Aprendés a valorar el trabajo que hace cada persona ahí, desde los muchachos que cuidan a los perros hasta el enorme trabajo que han hecho don Álvaro y doña Lya durante más de 10 años.”
¿Te ves haciendo el mismo trabajo en unos años?
“He rescatado a muchos perros de gente mala. Hace un tiempo llegaron unos tipos bien desagradables con la intención de “entregar” a sus perras preñadas, les explicamos que no podíamos recibirlas porque ya teníamos demasiados zaguates aquí, y entonces se dieron la vuelta, agarraron a las perras y las tiraron desde un puente a un río, tuvimos que correr a salvarlas y, por supuesto, llevarlas de inmediato al veterinario. Ese es solo un ejemplo de los muchos casos de abuso y abandono que recibimos aquí, con frecuencia nos llegan perros abandonados con tumores, perros ciegos y muchas otras enfermedades, por eso verlos recuperarse y recordar las condiciones en que llegaron nos genera una alegría inmensa.”

“Por eso no me veo haciendo otra cosa más que esto. Ojalá no existieran los perros de la calle, eso sería lo ideal, pero mientras existan, aquí estoy para ayudarlos.”
Es gracias a la colaboración de personas comprometidas como María Fernanda que hoy cientos de perros de la calle tienen una mejor calidad de vida. Así como ella, vos también podés hacer la diferencia y cambiarle la vida a un zaguate.