Cuando le presentamos un nuevo cachorro a nuestros amigos y familia, una de las primeras preguntas que nos pueden hacer es: ¿Está castrado / esterilizado?. La razón por la que esta pregunta y otras, como ¿cuál es la mejor edad para castrar / esterilizar? o ¿qué consecuencias tendrá en nuestra mascota?, son de suma importancia para la calidad de vida de nuestros cachorros.
“Científicamente” hablando, podemos referirnos a este procedimiento de dos maneras: esterilización para las hembras y castración para los machos.
Uno de los mayores beneficios de esterilizar a las hembras en nuestro país, sean callejeras o domésticas, es que se puede prevenir la sobrepoblación de cachorros no deseados. También podemos prevenir problemas de salud que pueden aparecer en una edad más avanzada, como tumores e infecciones uterinas, que son muy comunes en las perras que no fueron esterilizadas cuando eran jóvenes.
Por otro lado, la castración de los machos nos ayuda a prevenir problemas de comportamiento, especialmente cuando nuestros perros son muy dominantes o agresivos, y también previene accidentes, ya que reduce las probabilidades de que el perro se escape de la casa en busca de hembras en celo. Además, se previenen tumores testiculares y enfermedades de próstata.

Los cuidados antes y después de la cirugía son aspectos muy importantes a tener en cuenta para el bienestar de nuestros peludos:
1- El primer cuidado importante antes de que nuestro cachorro entre a cirugía es hacerlo ayunar por al menos 12 horas antes.
2- En el caso de un paciente de edad avanzada, es importante realizar una serie de exámenes que incluyan al menos un hemograma general y uno bioquímico para conocer el estado renal y hepático de nuestra mascota.
3- Buscar un lugar donde se pueda garantizar un buen manejo del equipo, así como buenos estándares de esterilización, para minimizar cualquier riesgo durante la cirugía.
4- Tomar en cuenta el protocolo de anestesia que tendrá el cachorro, así como la medicación posterior, como analgésicos y antibióticos para tratar las heridas.
5- Después de la cirugía, nuestra mascota debe estar un poco más tranquila durante una semana, sin embargo, no es necesario que tenga un reposo absoluto.
6- Si es necesario, seguí la recomendación de usar el collar elizabethano o cono.

Ahora bien, la castración y la esterilización son procedimientos tan comunes e importantes para nuestras mascotas, que a menudo escuchamos datos erróneos sobre lo que va a pasar si hacemos que nuestros peludos se sometan a ellos.
¿Cuáles son los mitos y verdades sobre la castración y la esterilización? Los veterinarios Leonardo Solórzano y la Dra. Susana Hernández, de la Clínica Innovavet, nos comparten algunos:
1- No voy a esterilizar a mi perro porque nunca ha tenido relaciones sexuales: La sexualidad en los animales funciona muy distinto a la de los humanos; los humanos tienen deseo sexual, mientras que los perros actúan por estimulación hormonal e instinto. A mi perro no le va a afectar en nada no tener nunca relaciones sexuales.
2- Si esterilizo a mi perro va a engordar: Cuando a un perro se le esteriliza, muchas veces se le puede bajar el metabolismo, pero si nosotros, como responsables de nuestra mascota, cuidamos su ejercicio y su alimentación, su peso se va a mantener igual con el tiempo.
3- Mi perro guardián va a dejar de hacer su trabajo si lo esterilizo: el carácter de nuestro perro ya está más que definido desde antes de esterilizarlo, su comportamiento no depende únicamente de las hormonas.
4-** Si esterilizo a mi perro se va a volver triste y sedentario: **nuestro perro puede volverse más tranquilo por la edad o por alguna enfermedad, pero sus hormonas no van a controlar su comportamiento ni la forma en que se divierte.
5-** Mi perra no puede esterilizarse hasta que tenga al menos una camada:** al contrario, los veterinarios recomiendan la esterilización “prepúber”, es decir, antes de su primer celo; así se pueden prevenir tumores mamarios y otras complicaciones propias de la vejez.
6- Mi perro debe aparearse al menos una vez en su vida: no existe ninguna consecuencia negativa porque nuestro perro no tenga relaciones sexuales. Además, podemos esterilizar a nuestro perro entre los 5 y los 6 meses de edad, y así evitamos que empiece a marcar territorio.