Nos llena de alegría saber que los exterritorianos se ganan el amor de las personas que les abrieron las puertas de su casa, que se convierten en sus confidentes, y que el vínculo que logran crear es tan fuerte y especial como el que crearon Taty, Pika y Ceniza; por eso creemos firmemente que el mejor lugar para un zaguate es al lado de una familia.
Taty, con sus hijas y Ceniza, el día que corrieron la carrera “Perro Cross”.
Pika, sin saberlo, se subió al carro de Taty el día que llegaron a adoptarla.