Las consecuencias de tener a un perro encadenado o atado son muchas, sobre todo porque violamos uno de los derechos más importantes de cualquier ser vivo: la libertad. Por eso pasamos una tarde con el veterinario José Pablo Campos, para que nos contara sobre las alternativas que tenemos antes de decidir atar a nuestro perro.
Socialización
La socialización con otros seres vivos es fundamental para mantener la calidad de vida, sobre todo en la especie canina, donde la manada es lo más importante para un perro.
Muchas personas que deciden atar a su cachorro lo hacen porque creen que no tiene suficiente disciplina; sin embargo, que un perro responda a órdenes y límites establecidos depende del proceso de socialización que los cachorros deben vivir desde temprana edad.
Cuando un cachorro se porta mal (muerde los muebles, rompe juguetes o incluso destruye partes de la casa), es señal de que no pasó por un periodo de socialización correcto cuando era más pequeño, o al momento de conocer un espacio nuevo.
La etapa de cachorro, sobre todo el periodo entre los 3 y los 5 meses de edad, es absolutamente esencial para el desarrollo normal de un perro. Durante este tiempo aprenden comportamiento social, lenguaje corporal, inhibición de la mordida, entre otras cosas. Atarlo significa que el perro se pierda todo ese periodo de aprendizaje, tan fundamental para su equilibrio psicológico futuro.

Por otro lado, cada vez que un perro entra a un lugar nuevo necesita explorarlo; si el perro está encadenado o atado, no podrá saber cuáles son los límites dentro de ese espacio, ya que sus dueños nunca lo corrigieron y no conocerá el significado de la orden “No”.
Priorizá la actividad física
Los perros confinados o atados no pueden gastar la energía con la que se despiertan; es fundamental que un perro, sobre todo los de tamaño mediano o grande, libere su energía física varias veces al día por medio de caminatas largas, juegos y cualquier otro tipo de actividad física que implique movimiento.
Si sabés que no vas a tener tiempo para sacar a tu perro a hacer actividad física, buscá a alguien que lo pasee por vos. Los perros necesitan al menos uno o dos paseos diarios.

Castrá y esterilizá a tus perros
El comportamiento típico de un macho que llegó a la madurez sexual puede influir mucho en su conducta. Los perros no castrados que además tienen actividad y libertad física limitadas pueden volverse agresivos con otros animales o incluso con personas.
Considerá la ayuda profesional
En Costa Rica hay profesionales dedicados a guiarte, no solo en los aspectos médicos de un perro, sino también en su comportamiento; se les conoce como veterinarios etólogos. Estos profesionales pueden hacerle una evaluación psicológica a tu perro para determinar cuáles son los detonantes de las conductas negativas y qué medidas tomar para corregirlas.

Buscá asesoría antes de conseguir un cachorro
Si es posible, siempre es bueno buscar asesoría antes de tener un perro. Pensá de antemano en el tipo de perro que querés y en sus necesidades según su tamaño, así como en el espacio donde va a vivir y en las personas que lo van a acompañar en su día a día.
Por último, antes de adoptar, tenemos que estar seguros del tiempo que vamos a tener para socializar con nuestro perro: y con esto no nos referimos solo a darle de comer; un perro necesita tiempo con sus dueños para salir a caminar, convivir y así consolidar su lugar dentro de una manada.
En Territorio de Zaguates, día tras día, rescatamos perritos que han vivido vidas infelices encerrados o atados a una cadena, y les damos una segunda oportunidad. Si querés seguir apoyando nuestra causa y darle una mejor vida a los animales, unite a la familia Territorio.