Chocoleta

Chocoleta

Chocoleta, mejor conocida como Choco, era una de esas zaguatas del barrio a las que les encantaba perseguir carros y motos. Un día, un motociclista pasaba por una de las calles que ella frecuentaba, y como de costumbre, ella empezó a ladrarle y a perseguirlo. El hombre, entre el susto y la rabia, decidió vengarse, así que llamó a un amigo, que también andaba en moto, y apostaron a ver cuál de los dos mataba primero a la perra.

La arrinconaron y empezaron a torturarla. Aunque logró esquivar las motos varias veces, esos hombres sin corazón le fracturaron parte de la columna, lo que le hizo perder toda movilidad en las patas de atrás.

choco3

Como no podía moverse y estaba sufriendo, un comerciante de la zona que vio lo que pasaba corrió a rescatarla, y por suerte logró protegerla de los motociclistas, que ya se preparaban para atropellarla otra vez y matarla de una vez por todas.

El comerciante llevó a la perrita herida hasta la acera, pero no sabía qué hacer. Unas mujeres que pasaban por ahí vieron al hombre y a la pobre Choco, y decidieron llamar a Territorio de Zaguates para pedir ayuda. El equipo de Territorio viajó de inmediato al lugar para brindar la ayuda necesaria.

No podía caminar y su salud estaba en estado crítico, así que algunas personas pensaron que la mejor opción era dormir a Choco. Pero la historia dio un giro cuando Lya Battle, cofundadora de Territorio de Zaguates, la conoció.

choco4

“Cuando fui a conocerla, sus patas traseras ya no le funcionaban, pero estaba llena de vida y me miró con unos ojos tan expresivos; no estaba lista para que la durmiéramos, por eso se quedó conmigo”, comentó Lya.

Esta peludita recibió terapia de acupuntura para intentar recuperar algo de movilidad en las patas, pero no fue posible porque la columna de Choco estaba severamente dañada por el impacto de las motos.

A pesar de la crueldad de esos hombres que la torturaron, y de todas las malas experiencias que tuvo que vivir en la calle, esta pequeña se destaca por ser valiente y orgullosa. Nuestra tenaz guerrerita demuestra que su voluntad de vivir prevalece sobre la adversidad.

choco2

Hoy, ya como perra adulta, Chocoleta sigue teniendo unas ganas enormes de vivir. Su parálisis nunca ha sido un obstáculo para hacer lo que quiere y para defenderse. Lya dijo: “Viendo su personalidad hoy, ya de vieja, es muy probable pensar que Choco era bien brava de joven, porque no le aguanta tonterías a nadie, persigue a cualquier perro si tiene que hacerlo, mientras no le toquen la comida; se mueve dando saltitos, nunca ha perdido las ganas de enfrentar la vida; si tiene que subir una escalera, lo logra, si tiene que bajarla, también lo hace, ella lucha contra los obstáculos”.

Por otro lado, Lya contó que a Choco nunca le gustó usar silla de ruedas, y que siempre prefirió andar a saltos. Además, esta pequeña princesa es una fanática de las camas limpias: “siempre hay que tenerle un espacio limpio, no hay nada que la haga más feliz que revolcarse en su cama limpia y sus cobijas limpias, si no, ni se acerca”

Igual que Choco, hay muchos perros de la calle que necesitan ser rescatados. Seguimos esforzándonos por darle cada día una segunda oportunidad a todos los mestizos y zaguates víctimas de la indiferencia humana.

Sabemos que detrás de cada nueva oportunidad hay personas donando para que un perro tenga una mejor calidad de vida, por eso te invitamos a unirte a nosotros, para que juntos sigamos rescatando a esos perros que tanto lo necesitan.

Más historias

← Todas las historias

Recibí novedades mensuales de Land of The Strays

Suscribite a nuestro boletín.